Limpieza dental
La limpieza dental profesional elimina el sarro y la placa que se acumulan en zonas donde el cepillo y el hilo no llegan. Con el tiempo, ese sarro irrita las encías, las hace sangrar y puede terminar en problemas más serios que obligan a tratamientos largos. Una limpieza a tiempo es la forma más simple de evitarlo.
En la consulta usamos un equipo de ultrasonido que despega el sarro sin dañar el esmalte. Después pulimos las piezas para dejar la superficie lisa, lo que hace más difícil que la placa vuelva a adherirse. Durante la limpieza revisamos el estado de cada encía y de cada diente, y si vemos algo que requiera atención te lo explicamos con calma antes de proponer cualquier tratamiento.
La limpieza no duele. Algunas personas sienten sensibilidad leve en las zonas con más sarro, y en esos casos podemos usar anestesia local. Al terminar te damos indicaciones de cepillado y uso de hilo adaptadas a tu boca, y te sugerimos cada cuánto conviene volver según lo que observamos. Si tenés dudas sobre cepillos, pastas o enjuagues, es un buen momento para consultarlas.